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Qué es el RAT (Registro de Actividades de Tratamiento) y por qué tu empresa debe tenerlo antes de diciembre de 2026


Entre las obligaciones que trae la Ley N° 21.719 —la nueva ley de protección de datos personales que entra en vigencia el 1 de diciembre de 2026— hay un documento que se ha convertido en la primera tarea que toda empresa en Chile debería resolver: el Registro de Actividades de Tratamiento, conocido en la práctica simplemente como el RAT.


¿Qué es el RAT?

El RAT es, en esencia, un inventario: el mapa completo de cómo una organización recolecta, usa, almacena y comparte los datos personales de sus clientes, empleados y proveedores. La ley obliga a todo responsable del tratamiento de datos personales a mantener este registro detallado y actualizado, a disposición de la autoridad de control (

la nueva Agencia de Protección de Datos Personales), con al menos ocho elementos obligatorios: nombre y datos de contacto del responsable del tratamiento y de su representante legal en Chile; los fines específicos y legítimos de cada tratamiento, incluyendo si se basa en el consentimiento del titular y su derecho a retirarlo en cualquier momento; una descripción clara de las categorías de titulares de datos y de los tipos de datos personales tratados; si existen transferencias de datos a otro país u organización internacional, y si ese destino ofrece un nivel adecuado de protección; la fuente de la que provienen los datos, incluyendo si vienen de fuentes de acceso público; el período durante el cual se conservarán los distintos tipos de datos; una descripción de las medidas técnicas y organizativas de seguridad implementadas para protegerlos; y, si corresponde, la existencia de decisiones automatizadas o elaboración de perfiles, junto con la lógica aplicada y sus consecuencias para el titular.


No es un trámite único, es una obligación permanente

A diferencia de otros documentos legales que se firman una vez y se archivan, el RAT debe mantenerse actualizado: cada vez que la empresa suma un nuevo proveedor —un CRM, una pasarela de pago, una herramienta de marketing—, cambia la finalidad de un tratamiento o empieza a recolectar un nuevo tipo de dato, el registro debe reflejarlo. De hecho, ya está surgiendo en Chile un mercado de herramientas dedicado específicamente a ayudar a pymes a generar y mantener su RAT al día, señal de que el mercado está tomando en serio esta obligación con meses de anticipación.


Qué pasa si no lo tienes

La Ley 21.719 contempla un período de gracia para las empresas de menor tamaño: durante el primer año de vigencia (diciembre de 2026 a diciembre de 2027) solo recibirán amonestaciones, no multas. Pero pasado ese plazo, o para empresas de mayor tamaño desde el primer día, no tener el RAT al día es una infracción sancionable, además de un problema práctico real: sin este inventario es imposible saber con precisión qué datos hay que proteger, cuáles se ven comprometidos ante un incidente, o si la empresa está en condiciones de responder una solicitud de un titular que ejerce sus derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación y oposición).


Por dónde empezar

Levantar el RAT no requiere partir de cero ni contratar un estudio de abogados completo. El primer paso realista es hacer un catastro de los sistemas y proveedores que ya usa la empresa —contabilidad, CRM, marketing, nómina, pagos— y para cada uno responder qué datos personales se manejan, con qué finalidad y por cuánto tiempo se conservan. A partir de ahí se construye el resto: bases de licitud, medidas de seguridad y transferencias internacionales, si las hay.

En ProActivaTI ayudamos a empresas chilenas a construir su Registro de Actividades de Tratamiento y a preparar el resto de la documentación exigida por la Ley 21.719, antes de que se acabe el plazo.


 
 
 

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